miércoles, 30 de diciembre de 2015

Eva, Ninti, Moisés, Noé y Atrahasis: la biblia sumeria y egipcia.

 «Aquel que todo lo ha visto, que ha experimentado todas las emociones, del júbilo a la desesperación, ha recibido la merced de ver dentro del gran misterio, de los lugares secretos, de los días primeros antes del Diluvio. Ha viajado a los confines del mundo y ha regresado, exhausto pero entero. Ha grabado sus hazañas en estelas de piedra, ha vuelto a erigir el sagrado templo de Eanna y las gruesas murallas de Uruk, ciudad con la que ninguna otra puede compararse." La epopeya de Gilgamesh.




 Existen numerosas analogías entre los textos sumerios y egipcios y algunos de los libros de la Biblia. "He hecho justicia con el pobre, la viuda, el huérfano, el extranjero", señala el Código de Hammurabi (hacia el 1.700 a.C.) En el "Libro de los muertos" en Egipto, el Dios de la resurrección egipcio llamado Osiris llamó al muerto y le preguntó: ‘¿Qué has hecho de bueno para merecer una resurrección?’ Este respondió: "Le he dado de comer al hambriento, de beber al sediento, un vestido al desnudo y una barca al peregrino". La Biblia, en el Éxodo, cita "No maltratarás ni oprimirás al extranjero, pues extranjeros fuisteis vosotros en el país de Egipto. No maltratarás a la viuda y al huérfano." y también dice: "Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí." Las barcas no eran necesarias en esos lugares.

"Si un señor ha reventado el ojo de otro señor, se le reventará su ojo." advierte Hammurabi, "ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie" es lo que señala la Biblia.

MOISES


"Moisés es un nombre egipcio que significa "el hijo". explica el filólogo especializado en lingüística semítica Gregorio del Olmo Lete. "La ideología que se sustrae del éxodo, el monoteísmo estricto, se la considera como una consecuencia de la gran revolución Amarniana de Akenatón, del monoteísmo que surge de modo belicoso en Egipto y no quedó desapercibido y pudo tener ecos en otros pueblos. Hasta la época babilónica en el S.VI no aparece para nada Moisés en los libros históricos."

"Uno pensaría que el personaje literario es de pura extracción hebrea. Pues bien, hace años el Prof. John C.de Moor publicó una obra en la que descubría el personaje Moisés bajo la figura
del escribano real Seti-Merenptah Beya. Ambas figuras son asombrosamente coincidentes en sus avatares históricos, y sobre todo en su actitud religiosa, que enemistó a Beya con la autoridad faraónica y forzó su éxodo a Transjordania (...). La “historia” de Beya tiene el valor de una proclama política en el ámbito de las luchas dinásticas que conmovieron a aquel país. Se ofrece así como un arquetipo de relato de sublevación / liberación: arranca de la misma corte regia –el juego está entre nobles y generales–, pasa por la descripción de la opresión del poder reinante, implica una revuelta que acaba en fuga con la consiguiente persecución del ejército real y se consuma con la escapada al desierto y el refugio en la Transjordania del norte, en la provincia egipcia de Upe / Basán."

ARCA DE NOÉ


"El relato del arca de Noé es un plagio o una copia que la Biblia hace del Mito de Atrahasis babilónico. Es un relato que tienen que coger para explicar un poco la historia antigua de la que no había ningún otro contenido histórico. Habían solo estas leyendas, y la Biblia se las apropia y las moraliza, porque en la Atrahasis, el diluvio y el arca es consecuencia de un capricho de los dioses que están cansados del hombre, que hacen mucho ruido y deciden acabar con él. El hombre que fabrica el arca será el único hombre que adquirirá la divinidad y se convertirá en semidios. La Biblia moraliza esto y convierte lo que es capricho en un castigo."

"En la Biblia se ve un esfuerzo de verosimilitud, porque en la Biblia según la descripción que se nos da, es como un arca de unas diez mil toneladas, el de Atrahasis es de medio millón de toneladas!"
 

 ´Todo el [oro] que tenía,
Toda [la plata] que tenía,
[A los animales] “puros” (?) […]
A los más gordos (?) […],
Los captura y los embar[ca].

[Pájaros] emplumados del cielo,
Rebaños […]
Bi[chos…] de la estepa
[A todos,] él los emba[rca].
Y, […] cuando la luna [desapa]reció (?),

Invita a los suyos a un banquete […],
[…],
Después de haber embarcado a su familia.
[Se com]ió, entonces, copiosamente
[Y se bebi]ó abundantemente.

´El, sin embargo, no dejaba de entrar y de salir,
Sin llegar nunca a sentarse o a ponerse en cuclillas,
El estaba así de desesperado y de mareado."


"[El Dil]uvio mugía como un toro,
E, [igual que] un águila [que ch]illa,
El viento [aullaba].
Las tinieblas eran [profundas],
El sol había desaparecido.
[Las personas (?) morían (?)] como moscas."


“Cuando los dioses hacían de hombre” de Jean Bottero y Samuel Noah Kramer.


ADAN Y EVA, Y LAS PERSONAS DE BARRO.


Adán viene de la palabra hebrea para arcilla, Adamá. La idea de que los seres humanos estamos hechos de polvo, arcilla o barro, es también una idea de origen sumerio. Y todo comienza cuando "En aquel tiempo, el de gran sabiduría, el creador de todos los dioses mayores, Enki descansa sobre su cama, sin despertar..." La madre de Enki le reprocha su pereza y le dice: "Hijo mío, despierta de tu cama! ¡Por favor aplica la habilidad que deriva de tu sabiduría y crea un sustituto de los dioses para que ellos puedan ser liberados de su duro trabajo!"

Entonces, Enki se levanta y ordena a su madre, Nammu, que con la asistencia de su esposa Ninhursag o Ninmah (Señora de las Colinas Sagradas), moldee seres humanos de arcilla: "Madre, la criatura que tú planeaste realmente nacerá. (...) Deberías amasar arcilla de la cima del abzu; las diosas del nacimiento pellizcarán la arcilla y usted traerá la forma a la existencia. Madre, después de que hayas decretado su destino, deja a Ninmah imponerles el trabajo de llevar cestas."

Pero aquí no acaba todo. Tras una fiesta para celebrar los nuevos sirvientes, Enki y Ninmah bebieron cerveza, sus corazones se pusieron eufóricos, y entonces Ninmah dijo a Enki: "el cuerpo del Hombre puede ser bueno o malo y si hago un destino bueno o malo depende de mi voluntad" Enki contestó a Ninmah: "Balancearé cualquier destino, bueno o malo".

Así, Ninmah, divertida, creó delante de Enki seres humanos de barro:
Ella formó uno que se volvió hacia la luz, un hombre con los ojos constantemente abiertos (ciego). Enki decretó su destino asignándole las artes musicales, haciéndolo jefe, en la presencia del rey. A un hombre con ambos pies rotos, hubo un trabajo de platero. A la mujer que no podía dar a luz,le hizo pertenecer en la casa de la reina. Al eunuco le dio como destino permanecer sirviendo al rey, y al que no podía retener su orina, le curó mediante baños.


De otra travesura del dios Enki, surge la señora de los meses, que será la que
cure la costilla de Enki. Y todo comienza cuando de la vulva de la diosa Uttu (diosa de los tejidos y las plantas), y del semen del dios Enki, surgen ocho nuevas y diferentes plantas: la planta-miel; la planta árbol; la planta mala hierba; de agua, espino, alcaparra, ramosa, casia, canela, aromática... Pero el dios Enki, queriendo conocer la naturaleza de todas ellas, se pone a probar una planta tras otra. Como consecuencia, Enki enferma; ocho de los órganos de su cuerpo son afectados por el mal que le lleva hasta el umbral de la muerte. Los dioses interceden y piden a Ninmah para que le perdone. Ella, bondadosa, asigna una enfermera para cada uno de sus miembros dañados. A Ninti le toca cuidar de las costillas del enfermo. 

 "Ninhusarg hizo sentar a Enki sobre su regazo.
Ninhursag preguntó: “¿Hermano mío (Amante…), que te duele..? La coronilla (parte alta de la cabeza “ugu-dili”  me duele (y)  ella hizo nacer  a Ab-u de ella. ¿Hermano mío, que te duele..? Las raíz del mi pelo (“siki”)  me duele. (y) ella hizo nacer a Ninsikila de él ¿Que te duele…?  Mi nariz (“giri”) me duele (y) ella hizo nacer a Ningirutud de él. ¿Hermano mío, que te duele..? Mi boca (“ka”) me duele (y) ella hizo nacer a Ninkasi de él. ¿Hermano mío, que te duele..? Mi garganta (“zi”) me duele (y) ella hizo nacer a Nuzi de él. ¿Hermano mío, que te duele..? Mi brazo (“a”) me duele (y) ella hizo nacer a Azimua de él. ¿Hermano mío, que te duele..? Mis costillas (“ti”) me duelen (y) ella hizo nacer a Ninti..."

Poema de Enki y Ninhursag.

"En nuestro poema, una de las partes enfermas del cuerpo de Enki es precisamente una «costilla»." explica el asiriólogo Samuel Noah Kramer. "Ahora bien, el nombre sumerio de costilla es "ti".
La diosa creada para curar la costilla de Enki se llama Ninti, la «Dama de la costilla». Pero el vocablo sumerio ti significa igualmente «hacer vivir». Los escritores sumerios, haciendo un juego de palabras, llegaron a identificar la «Dama de la costilla» con la «Dama que hace vivir». Y este retruécano, uno de los primeros de la historia, pasó a la Biblia, donde, naturalmente, perdió todo su valor, ya que, en hebreo, las palabras que significan «costilla» y «vida» no tienen nada en común. Fue en 1945 cuando descubrí esta explicación. Más tarde me di cuenta de que la hipótesis a que había llegado yo por mis propios medios ya había sido sugerida treinta años antes por un gran asiriólogo francés, Vincent Scheil (...)"


Así, en la Eva de las sagradas escrituras la mujer (Eva) nace de las costillas de Adán, mientras que en el relato de los sumerios, Ninti se presenta a curar su costilla. Y le da la vida.

Fuentes:
La historia empieza en Sumer. Samuel Noah Kramer
http://www.ivoox.com/antropologo-inocente-21-12-14-errores-otras-audios-mp3_rf_3881829_1.html
https://www.academia.edu/4876046/2013-La_Biblia_y_su_intertextualidad

The Rise of Yahwism: The roots of Israelite Monotheism. J.C. De Moor.

martes, 15 de diciembre de 2015

El ritual de la boqala: Poesía oral femenina argelina

"Cuando me sumergí en la mar, la arena estaba hirviendo, 
de ella cogí un puñado y en mi regazo la fui echando, 
escuchad mi consejo, mozas: del marinero alejaos, 
ese que larga las velas y deja húmedos los ojos"
 

El ritual de la Boqala (Buqala) ﺑﻮﻗﺎﻟﺔ, pertenece a la tradición oral femenina argelina. Se inició hace siglos, a finales del siglo XVI, período en el que Argelia estaba en pleno apogeo político, cultural y económico y en el que la lengua árabe poseía toda su riqueza y viveza, como lo señala Kaddour M’Hamsadji, uno de los mayores especialistas argelinos en la materia.

Tradicionalmente, es practicado por las mujeres, siempre de noche, preferiblemente la víspera del miércoles, viernes y domingo, y en fechas señaladas como en el mes sagrado del Ramadán o en alguna celebración familiar. Se servían de hierbas aromáticas (benjuí, elemi, incienso...) y del kanoun o el nafakh (brasero) para crear un ambiente recogido e íntimo.

"Se suele hacer en un silencio profundo y ceremonial, porque todos los sonidos que surjan mientras se dice la boqala también forma parte del presagio. Si se anuncia una albórbola "iuiuiuiu" esto anuncia un mensaje de alegría o de boda. Si se oye un avión: un viaje; el lloro de un niño: un nacimiento..." explica Souad Hadj-Ali Mouhoub.

Se trata de unos poemas cortos que forman un extenso repertorio creado por mujeres. Estas suelen organizar sesiones de boqala para pasar el tiempo, y con el deseo de compartir sentimientos, establecen entre sí una especie de diálogo poético, una interacción que les permite comunicar sus alegrías, sus penas y angustias gracias al mensaje que conlleva el texto recitado de memoria o improvisado en el instante, inspirado por el contexto o por el estado de ánimo de su creadora.


El nombre del ritual viene de la palabra argelina «boqala» que significa cuenco de barro, utensilio imprescindible para este ritual. Este cuenco se llena de agua y en él, las participantes colocan cada una un anillo o algún pequeño objeto que la identifique. Una persona de la asistencia coge al azar uno de los objetos que se encuentran en el cuenco de manera y su propietaria será la destinataria del poema y se le atribuirá su significado.
Entonces, la recitadora declama su poema.

En general los poemas transmiten buenos augurios, insinúan felicidad, amor, fertilidad, viaje..., aunque algunos transmiten malos presagios anunciando separación, desamor o engaño y traición. 

La boqala está creada y recitada en árabe argelino, «dericha» o «dercha», un idioma bastante distinto del clásico-oficial, tanto desde el punto de vista gramatical como de la pronunciación y cuya transcripción no está regulada.

Ejemplos de boqalat en árabe con su traducción al castellano:



جَایَزْ آعْلى بابْ الدّارْ إفَصَّلْ فَالْعَكْرِي
قُلْتْلُ یا آشْبابْ فَصَّلِّي آعْلى قَدِّي.
قاللِّي یا لالَّة حتّى أجِّي الْعَنْدي،
أنَْفصََّلكَّْ تاجْ مَنْ الذّْھَبْ وَ آنْزِیدْلكَْ ما عَنْدي
Pasaba por mi puerta cortando seda flamante.
Le dije: «Galán, haz a mi medida el corte».
Me dijo: «Así será, mas si vienes hacia mí
te daré una diadema de oro y todo lo mío para ti».



أنَا قاعَدْ فاَلرِّیاضْ أنَْفسََّرْ فاَلقوجَة
ھَبٌّوا الرِّیاحْ قَالُوا الْغَایَبْ جَاء
السَّفِینَة أَلِّي جَابْ تُ باَشْ أنَكَْافیِھا
باَلْمَاء أ مَاء الْوَرْدْ أنَْرُشّْ آسْوَارِیھا
باَللوُّزْ وَ السُّكُّرْ نطَْعَمْ غَاشِیھا
آعْلى آبْشَرَةَ الْغَایَبْ أَلِّي جَانِي فِیھا
نطُْلبُْ رَبيِّ للَْحَجّ یدَِّیھا
Sentado en el jardín, yo meditaba
Corría la brisa fresca al ausente anunciaba
Este navío que le trae, ¿con qué lo recibiré?
Con agua y flor de azahar, yo lo perfumaré,
Almendras y azúcar a su gente ofreceré
Dios clemente, te ruego, guíalo hacia Oriente.


ٱكْلامِي ٱعْلى الدَّارْ
وَٱسْلامِي ٱعْلى الغُرْفَة
أَلِّي بِیبَانْھَا ٱذْھَبْ
وَٱحْیوُطْھَا قرَْفةَ
أُبِیرْھَا ٱعْسَلْ
نشُْرُبْ ماَ نَكْفَى.
Aunque hable de la casa,
al cuarto va mi saludo,
sus paredes son de canela
y sus puertas son de oro,
pero nunca me saciará
la miel que sale del pozo.



"Me hubiera gustado cantarte historias eternas
Y de puestas de sol y de lunas llenas, de noches oscuras
Y en el borde de los lagos donde duermen ángeles quemados
Hubiera depositado en tu frente hogueras
Me hubiera gustado esculpir poemas increíbles
Pájaros encendidos desgarrados de noches pálidas
Y en la cima de las montañas, algunos ángeles de paso
Habrían tallado en la piedra las nubes...

Me hubiera gustado regalarte sueños finos y azules
Y estrellas iluminadas perdidas en tus cabellos
En el lugar de tu nombre de esos labios mojados
Escuchar susurrar a la vida.

Me hubiera gustado ofrecerte, cada noche, un trozo de cielo
Acariciar la luz, alisar un poco tus alas.
Los perfúmenes desgarrando los resplandores de la mañana
Hubiera labrado para ti cada mañana.


Me hubiera gustado que la niebla no tocara nada
Que los vientos crueles no cortaran mis manos


Oh Libertad! Podría ser que no se cruzara más el amor
Puede que haya muerto antes de mi regreso...
"



 Fuentes:




"El ritual de la boqala. Poesía oral femenina argelina." Souad Hadj-Ali Mouhoub, Djamila Menacer Abdi y Menouba M. Hadj Amar. Literatura oral argelina: reflexión sobre un proceso de traducción. Souad Hadj Ali Mouhoub
Kaddour Hamsadji Me - El Juego de la bouqala

jueves, 3 de diciembre de 2015

Sexo y comida: ¿y si te como a besos?

 "Las acciones relacionadas con el amor tienen la misma naturaleza que la comida, ya que contribuyen al sostenimiento del cuerpo".  Kamasutra, Mallanaga Vatsyayana S. III d. C.(I, 2)


"El beso es un acto culinario plenamente humano que se comparte. En un beso de 10 segundos se comparten 80 millones de bacterias" cuenta el antropólogo Julián López García.


"Quizá no sea lo más bonito para compartir", explica, "pero está claro que muchas cosas de uno entra en el cuerpo del otro y, mucho antes, la antropología ya decía que en un beso se comparten también valores simbólicos."
"La antropología ha destacado la relación que existe entre los actos de comer y tener relaciones amorosas y sexuales apoyándose en mitos, en rituales y en categorías del lenguaje. En muchas sociedades, la comida, el placer y el sexo están muy estrechamente vinculados. La música sería el tercer elemento para entender la idea de placer: la música frente al ruido, la comida frente al simple alimento, y la sexualidad frente al sexo exclusivamente reproductivo."

Se da una convergencia tan estrecha que se usan con frecuencia como sinónimos, de manera que se habla de apetencia, degustar en ese sentido amoroso sexual y también culinario. "Darse el filete" o "magrearse"... "Echar un polvo" tiene relación con echar levadura en la masa de pan y tiene sentido metafórico: el cuerpo femenino, como la masa, se levanta, se embaraza.

En el puerto de Veracruz, México, se usa la expresión "chiquitear". El antropólogo Juan Antonio Flores Martos cuenta que un informante le dijo "a una botella de licor y a una mujer un varón se la puede chiquitear. Tomarla despacio, saboreándola y gozándola con calma y suavidad". Y también habla de la expresión "no te la vas acabar" para referirse tanto a una relación sexual como a una comida.

En Mèxico también se dice "hoy cena pancho" o cuando a alguien le fueron infiel se dice "le hicieron de chivo los tamales" y para indicar que la chica se embarazó antes de casarse se dice "se comió la torta antes de el recreo"

"Está comiendo bien" se dice en argentina, cuando la pareja sexual referida se considera atractiva.

Abundan los ejemplos en otros lugares. Entre los yoruba, por ejemplo, comer y casarse se dicen de la misma manera, a través de un verbo que tiene el significado general de "ganar, adquirir" al igual que el verbo francés "consumir" el matrimonio y la comida. "Enu ko mo mo-je-ri": "la boca no sabe lo que ha comido una vez", dicen sobre la promiscuidad insaciable.

En Sri Lanka, el hecho de que una mujer "haga la comida para un hombre" equivale a afirmar que tienen relaciones sexuales.

En Ghana, según el antropólogo Jack Goody, la palabra "dzi" se usa tanto para comer como para tener relaciones sexuales.

Cuando un aborigen de Australia pregunta "¿utna ilkukabaka?" puede estar preguntando indistintamente "¿ha comido? o "¿ha hecho el amor?" según contexto. Y dicen de una mujer núbil, que no está "madura" o que "está cocida al punto".

En los Andes peruanos, los quechuas dicen de determinados matrimonios que son "chawachan", es decir, "crudos" o "sin cocinar", cuando se han celebrado sin el cortejo o noviazgo previo.

En guaraní, "che ha'u" significa “yo como” y también “yo hago el amor”.

Entre los hua, Nueva Guinea, se da una asociación implícita entre alimentar y tener un encuentro sexual: en ambos casos se dice que uno alimenta al otro, y en ambos casos consiguen transmitir "nu", la esencia vital.

"Las piedras sobre la que se asienta la olla son las nalgas, la marmita es la vagina y el pene el cucharón", escribe Claude Lévi-Strauss sobre algunos pueblos de idioma swahili. "Pasar a alguien por la cacerola", "pasar a alguien por la piedra", dice nuestro lenguaje popular. En Veracruz se dice "echar al plato a alguien". En Francia, "passer à la casserole", pasar por la cazuela a alguien.

"Chao fan" en Taiwan, o freir arroz, para el sexo. Así que si dices "Wo xi huan chao fan" estás diciendo que te gusta el sexo. Para decir que realmente lo que te gusta es el arroz frito, tienes que añadir el "chi" o "comer": "Wo xi huan chi chao fan" (me gusta comer arroz frito).

"Mercimegi firina vermek" poner la lenteja en el horno, turco. 


떡 치기, en Corea, significa golpear a la torta de arroz. Viene del sonido que hace el martillo de madera al hacer pastel de arroz de una manera tradicional.

Para los isleños de Tikopia, se aplican los mismos términos en la sexualidad y en la nutrición. Por ejemplo, cuando se evoca la cópula, se dice que el sexo de la mujer "come" el del hombre.

Entre los Fipas de Tanzania, el sexo está involucrado en el crecimiento y fertilidad de las plantas. La noche antes del día de la boda, marido y mujer tienen sexo. El hombre pasa la noche tocando los genitales de su novia y los suyos. Por la mañana se levanta sin lavarse las manos y pasa a través de un tamiz las semillas con el fin de sembrarlas en su campo. Se sienta con el recipiente entre sus piernas y entra en erección encima de las semillas ordenadas, una sustancia destinada a fomentar el crecimiento de las plantas. Espera que la próxima cosecha sea tan fructífera como su propia fertilidad.

El antropólogo Malinowski contaba que en el archipiélago Trobriand (en Papua, Nueva Guinea) la sexualidad se vivía desde muy temprana edad, pues consideraban que no existía relación entre ésta y los embarazos en las mujeres. Tampoco estaba mal visto tener muchas parejas sexuales antes del matrimonio, aunque sí se consideraba tabú, curiosamente, compartir la comida.

El nyotaimori (japonés 女体盛り, ‘presentación en cuerpo de una mujer’), llamado a veces sushi corporal, es la práctica de comer sashimi o sushi del cuerpo de una mujer, típicamente desnuda. Nantaimori (男体盛り) alude a la misma práctica, pero sobre el cuerpo de un hombre. Esta variante de sitofilia (fetichismo sexual en el que se mezcla el erotismo y la comida) es originalmente una costumbre japonesa.

El viejo cuentista Houndjenoukon Oké, terminó su cuento cantando esta cancioncilla:
 "Segbo-Lisa se hizo leña,
luego, cuando quiso enderezarse,
lo vieron las que tenían pescado, que le preguntaron
cómo se mueven los duros garrotes.
¿Y cómo es posible
que la leña haya quedado sobre el pescado para ahumarlo, eh?"

Cuando Agnès Agboton, cuentacuentos beninesa e investigadora de la narración oral de su país, le escuchó aquel cuento y esta cancioncilla que lo resume, se quedó intrigada. No acababa de entender del todo el significado oculto tras la historia de dos amigas que invitaban a sus compañeros a comer pescado, y una de ellas cantaba esa canción enigmática.

Hasta que por fin dio con la clave:
"Si la leña (convertida en garrote, claro está) es el sexo masculino y el pescado alude al sexo femenino, ¿cómo es posible que la metáfora funcione? ¿Por qué el garrote debe de estar debajo?
No me fue fácil advertir que me las estaba viendo con un choque de arquetipos sociales (¿o sexuales?). En las regiones del golfo de Guinea (e ignoro si en otras partes) se denomina la «posición del misionero» a la cópula efectuada con el hombre sobre la mujer, pero esto se considera entre los honvienu, como el anciano me dio a entender, un modo incompleto de entregarse al sexo, un modo «superficial»: para que el humo penetre bien en el pescado, la leña debe de arder debajo. ¿Pueden entenderlo ahora...? De no ser así, no importa.

—Mi do adjru! ¡Contemos cuentos!
—Adjru uaiii! ¡Los cuentos pasan!*"

Entre los honvienu, un pueblo de la República de Benín, la posición sexual del misionero (hombre arriba, mujer abajo) se considera superficial e incompleta. Dicho de otra manera, según un viejo proverbio de la etnia gun: “Para que el humo penetre bien en el pescado, la leña debe arder debajo”.


 *(El modo en que empiezan siempre los narradores de Benin)

Fuentes:
Claude Lévi-Strauss. "Lo crudo y lo cocido"
Jesús Contreras. "Antropología de la alimentación"
Bronislaw Malinowski. "La vida sexual de los salvajes"
Farb, Peter / Armelagos, George: Anthropo­logie des coutumes alimentaires
http://comeronocomer.es/entrevistas-mitologicas/jesus-contreras-explica-mientras-mastica-un-canelon-tibio-de-centollo-toda
La gourmandise de vivre. David Le Breton.
Claude Fischler. El (h)omnívoro: https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=5&ved=0ahUKEwiW1eLKsMDJAhVCXBoKHTR-D_oQFghDMAQ&url=http%3A%2F%2Fecaths1.s3.amazonaws.com%2Fmetodoscualitativos%2F1263253504.Fischler-Claude-El-H-Omnivoro.pdf&usg=AFQjCNG0UBiG67t_HznQSKaJbIeubg7OAw&sig2=q_x-RmgLY7uc89tBiMHV6A
http://www.lumiere-et-vie.fr/resources/cariboost_files/LV_284_pages_71-79.pdf
http://elcrisoldeciudadreal.es/2014/11/21/64981/sexo-comida-y-amor/
 http://digibug.ugr.es/bitstream/10481/31909/1/REPENSANDO%20AFRICA.%20Perspectivas%20desde%20un%20enfoque%20multidisciplinar.pdf

miércoles, 25 de noviembre de 2015

La violación sexual: negociar sexo por vida.

¿Por qué manos de piel oscura?
"En general, en una violación sexual pasa poco y nada de lo que se imagina vulgarmente. Son muy pocas las ocasiones en las que un desconocido sale de las sombras en un callejón sombrío y ataca a una mujer, cuchillo en mano, sin prolegómeno alguno, su brutalidad haciendo prescindible toda palabra o acción de la víctima. Igualmente inusuales son las violaciones en las que la mujer atacada ofrece la resistencia heroica que, hasta hace poco tiempo, solían demandarle los códigos penales. Tan inusuales como aquellas en que la víctima queda reducida a una cosa inerte, ya sea por el miedo o por una supuesta condición pasiva forjada en siglos de sometimiento a la dictadura patriarcal. ¿Qué diferencia, entonces, una violación sexual de cualquier otra relación sexual?" se preguntó Inés Hercovich, socióloga y psicóloga social que desde hace décadas se ocupa de investigar temas relacionados con las diferentes formas de discriminación de la mujer. Es pionera en el estudio de la violencia sexual contra las mujeres y en 1990 fundó el primer servicio de asistencia a víctimas de agresiones sexuales.


 Esta es la transcripción del vídeo de una de sus charlas (el vídeo abajo):
"Hoy, en este lugar, somos aproximadamente 5000 mujeres. 1250 de nosotras sufrió o va a sufrir en algún momento de su vida un ataque sexual. 1 de cada 4. Solo el 10 % va a hacer la denuncia. El 90% restante se refugia en el silencio. Una mitad, porque el hecho ocurre en el seno mismo de la familia o con alguien conocido, y eso lo hace mucho más difícil de vivir y de contar. La otra mitad no habla porque temen que no les crean. Y tienen razón, porque no les creemos

Añadir leyenda
Hoy quiero contarles por qué pienso yo que no les creemos. No les creemos porque cuando una mujer cuenta lo que le pasó, dice cosas que no imaginamos, que nos perturban, que no esperamos escuchar, que nos asombran. Nosotros esperamos escuchar historias como esta. "Joven violada en las vías del Ferrocarril Mitre. Ocurrió en la medianoche cuando volvía a su casa. La joven contó que un sujeto la asaltó por la espalda, le dijo que no gritara, que tenía un arma, que se quedara quieta. La violó y luego huyó". Cuando escuchamos o leemos una noticia así, inmediatamente se nos representa una imagen: el violador, un depravado de clase baja; la víctima, una mujer joven, atractiva. La imagen no dura más de 10 o 20 segundos y es oscura, es plana; no hay movimientos, no hay sonidos, es como si no hubiera personas. Pero cuando una mujer cuenta lo que le pasó, su historia no cabe en 10 o 20 segundos. El siguiente es el testimonio de una mujer a la que vamos a llamar Ana. Una de las 85 mujeres que yo entrevisté en el transcurso de una investigación que hice sobre la violación sexual. 

Dice Ana: 

"Habíamos ido con las chicas de la oficina al mismo pub que vamos siempre. Conocimos unos pibes y yo me enganché con un flaco re piola. Hablamos un montón… A eso de las 4 les dije a mis amigas que nos fuéramos; ellas quisieron quedarse. Entonces, el flaco me preguntó dónde vivía y me dijo que si me parecía bien, él me acercaba. Acepté y nos fuimos. En un semáforo me dijo que yo le gustaba y me tocó la pierna. A mí no me gusta que un tipo avance así, pero había sido amoroso toda la noche. Pensé: "No puedo ser tan paranoica, por ahí le digo algo y el tipo nada que ver y lo ofendo". Cuando tenía que doblar, siguió de largo. Pensé que se había equivocado y le dije, '¡Te pasaste!', pero algo feo sentí. Ahora pienso, ¿por qué no presté atención a lo que sentí? Cuando paró el auto cerca de la autopista, ahí sí tuve miedo. Pero me dijo que me quedara tranquila, que yo le gustaba, que no iba a pasar nada si yo no quería; me hablaba bien. Yo no le decía nada porque me daba miedo que se enojara y todo fuera peor. Pensé que podía tener un arma en la guantera. De repente se me tiró encima y me quiso besar. Le dije: '¡No!'; quería empujarlo, pero me tenía los brazos. Cuando me solté traté de abrir la puerta, pero estaba trabada. Igual, si salía del auto, ¿a dónde iba? Le dije que él no era la clase de tipo que necesita hacer eso para estar con una mina; que él también me gustaba, pero no de esa manera. Trataba de calmarlo, le decía cosas lindas de él. Le hablaba como si yo fuera su hermana mayor. De repente me tapó la boca con una mano y con la otra se desabrochó el cinturón. En ese momento pensé que me podía matar, ahorcar, ¿sabés? Nunca me sentí tan sola, como secuestrada. Le pedí que acabara rápido y me llevara a mi casa"

¿Qué les pasó escuchando esta historia? Seguramente, les aparecieron varias preguntas. Por ejemplo, ¿por qué no bajó la ventanilla y pidió auxilio? ¿Por qué no se bajó del auto cuando presintió que algo feo podría pasar? ¿Cómo pudo pedirle que la lleve a la casa? Ahora, cuando no estamos frente a una noticia en los medios, frente a una historia que alguien como yo les cuenta desde un escenario como este; cuando estamos frente a alguien que conocemos y que nos eligió para confiarnos su historia, lo que le pasó, vamos a tener que escucharla. Y vamos a escuchar cosas que no vamos a poder entender, ni aceptar. Entonces nos van a aparecer dudas, preguntas, sospechas, y eso nos va a hacer sentir muy mal, culpables. Entonces para defendernos de esa incomodidad, tenemos un recurso. Le subimos el volumen  a todas esas cosas de la historia que esperábamos escuchar: el revólver en la guantera, las puertas trabadas, el aislamiento del lugar. Y le bajamos el volumen a todas esas cosas  que no esperábamos escuchar y que no queremos escuchar: como por ejemplo cuando ella le dice que él también le gustaba, o cuando nos cuenta que le hablaba como si fuera la hermana mayor, o que le pidió que la llevara a la casa. 

¿Para qué sirve hacer esto? Para creerle, para poder confiar en que realmente ella fue una víctima. Yo llamo a esto victimización de las víctimas. Victimización porque para creer que es inocente y que es una víctima, necesitamos pensarlas inermes, paralizadas, mudas. Pero hay otro camino para deshacernos de la incomodidad, y que es exactamente el inverso: le subimos el volumen a las cosas que no esperábamos escuchar, como: "Yo le hablé bien", "Le pedí que me lleve a mi casa", "Le pedí que acabara rápido", y se lo bajamos a las cosas que sí esperábamos escuchar, el revólver en la guantera, el aislamiento. 

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¿Esto para qué sirve? Sirve para que podamos agarrarnos de las dudas, y sentirnos más cómodos con las dudas. Entonces aparecen nuevas preguntas, por ejemplo: ¿Quién la manda a ir a esos boliches? ¿Viste cómo se viste ella y las amigas, las minis, los escotes? ¿Qué esperás? Preguntas que, no son ciertamente preguntas, son más bien juicios y juicios que terminan en una sentencia: ella se la buscó. La sentencia se vería corroborada por el hecho de que ella después no cuenta que haya peleado para evitar la violación. Entonces quiere decir que no resistió, quiere decir que consintió. Si se la buscó y consintió, ¿de qué violación me hablan? Llamo a esto culpabilización de las víctimas

Tanto los argumentos que nos sirven para culpabilizar como para victimizar, los tenemos todos, todos en la cabeza, muy a mano, incluidos víctimas y victimarios. Tanto es así que cuando Ana llegó a mí, me dijo que no sabía si el testimonio de ella me iba a servir, porque no estaba segura de que lo que le había pasado hubiera sido una violación. Ana, al igual que la mayoría de nosotros, también creía que una violación se parece más a un robo a mano armada, un trámite violento que dura 4 o 5 minutos, y no al chamuyo de un joven agradable que dura toda una noche y que termina en un secuestro. Cuando sintió miedo a que la maten, sintió miedo a que le dejen marcas, y tuvo que entregar su cuerpo para evitarlo, ahí supo que la violación era otra cosa. 

Ana no había hablado de esto nunca con nadie. Podría haber recurrido a la familia, pero no lo hizo. No lo hizo porque tuvo miedo. Tuvo miedo de que a la persona que ella hubiera elegido para contarle, le pasara lo mismo que nos pasa a todos, y que es que surgen dudas y sospechas, esas preguntas, cada vez que se habla de un tema como este. Y si eso hubiera pasado, hubiera sido tal vez, peor que la violación misma. Podría haber hablado con a una amiga, con una hermana, muy difícilmente con la pareja: el menor atisbo de duda en su rostro o en su voz  hubiera sido devastador para ella, y probablemente el final de la relación. 

Ana se mantiene en silencio porque íntimamente sabe que nadie, ni todos nosotros, ni su familia, ni los terapeutas, mucho menos la policía o los magistrados, estamos dispuestos a escuchar lo que Ana SÍ hizo en ese momento. Primero y principal, Ana dijo "no". Cuando vio que su no era inútil, le habló bien, trató de no exacerbar su violencia, de no darle ideas. Le habló como si todo lo que estaba pasando en ese momento fuera normal, para no despertar en él el miedo a que ella después lo pudiera denunciar. Ahora, yo me pregunto y les pregunto: ¿todo eso que hizo ella no es resistir? No, no lo es para todos o casi todos nosotros, probablemente, porque no lo es para la ley. 

En la mayoría de los países, los códigos siguen pidiendo que la víctima, para probar su inocencia, digo bien, la víctima para probar su inocencia, presente marcas en el cuerpo que atestigüen que ella sostuvo una lucha "tenaz y constante" con su agresor. Yo les puedo asegurar que en la mayoría de los casos judiciales, no hay marcas que alcancen. 

Yo escuché a muchas mujeres. Y no escuché a ninguna hablar de sí misma como que hubiera quedado reducida a una cosa, sometida totalmente a la voluntad del otro.  Más bien, las escuché como asombradas y hasta un poco orgullosas de reconocer lo lúcidas que habían estado en ese momento, lo atentas a cada detalle, como si eso les permitiera tener algún control sobre lo que estaba pasando. Entonces yo pensé: "Claro, lo que las mujeres hacen en estas situaciones es negociar". Negocian sexo por vida. Le piden al agresor que termine rápido, para que todo termine lo antes posible y con el menor costo. Se someten a la penetración, porque aunque no puedan creerlo, la penetración es lo que más lejos las mantiene de una escena sexual o afectiva. Se someten a la penetración, porque la penetración duele menos que los besos, las caricias, las palabras suaves. Ahora, si vamos a seguir esperando que las violaciones sean lo que muy rara vez son: un violador que es un depravado de clase baja, y no un joven universitario o un empresario que salen de levante un viernes o un sábado; si vamos a seguir esperando que las víctimas sean mujeres modositas, recatadas, que se desmayan en la escena, y no mujeres seguras de sí mismas, vamos a seguir sin poder escuchar. 
Las mujeres van a seguir sin poder hablar, 
y vamos a seguir siendo todos responsables de ese silencio y de su soledad.


Emma Sulkowicz, artista, protesta cargando un colchón por la falta de acción de la institución después de haber sido violada en el año 2012.

Para profundizar más: https://www.dropbox.com/s/zbbvb4agc8q60eq/La%20violaci%C3%B3n%20sexual.doc?dl=0
Facebook de Hercovich: https://www.facebook.com/ines.hercovich?fref=ts

martes, 17 de noviembre de 2015

Música protesta de Oriente Medio: contra el muro.

Desde Egipto:
"Enfrente del muro
Frente a los que lo construyeron
Enfrente del muro
Frente a los que lo erigieron
Y frente a la persona que lo cuida tan bien
Un pobre hombre se detuvo a orinar."




En Irán:
"Otro ladrillo en el muro. Hey, ayatolá, deja a esos chicos en paz"





Una sátira valiente de Líbano sobre Bakr al-Baghdadi, califa del Estado Islámico:
"Hail hail Maestro! Sobre Bakr al-Baghdadi! Tú, gobernador y la voz de Alá! Tú, pilar fuerte de la shariah de Alá! Gobiernas a los seguidores de Alá, directamente al mayor abismo!
Dado que el Islam es misericordioso [repetir después de mí] Puesto que el Islam es misericordioso, masacre y carne para todo el mundo.
Desde que la religión no tiene límites, vamos a matar a todos los herejes ... Sunitas, luego los chiítas ... Los Judíos y los cristianos! Lástima eh!
Desde que las revoluciones son guerras civiles y puesto que el pelo femenino es también una guerra abierta... Aquí estamos! frente a una pared de guerras en guerras, es infinita sólo la cara de Alá!?"




 

En Siria:
"Me asesinaron!
Y luego maldíceme por contar.
Después de que me he pasado la vida a pie
junto a los muros.
Me preguntaron "¿y eso qué ha cambiado para ti?; así que el pan y el sueño ya no son suficientes para ti."

El pan no da al hombre una vida,
ni el sueño puede despertarlo!
Y el alma libre construye una casa.

Tuve bastantes mentiras,
así que vamos a ser claros!
La injusticia y la opresión no reconocen un color o una religión.
En la oscuridad, no hay vida
unicamente la hay para una víctima y su verdugo.
Y el alma libre siempre construye una casa."



 Iraq y Palestina:
 "No confíes en una imagen ni en las divisiones de los medios, ni en el fraude del nacionalismo"
(Falah: es una palabra árabe para expresar el éxito, felicidad.

Hamdulilah: Es una frase árabe que significa "Alabado sea Dios"
Bismillah "En nombre de Dios"
Nawaf: Nawaf Al-Rufaie, compañero de grupo y amigo que murió en un accidente de tráfico (sale una foto suya)
Wiswases: Son las palabras e ideas que los Shaitans (demonios) le susurran a las personas para tentarlos a realizar cosas malas.
Basora: Es la segunda mayor ciudad de Irak.)


A propósito de Palestina:


sábado, 31 de octubre de 2015

Rituales y tradiciones curiosas para celebrar la muerte.

Los betsileo de Madagascar se han ganado la desaprobación de los misioneros por lo mucho que disfrutan celebrando los funerales. Mientras el cuerpo aún está sobre la tierra, realizan combates entre hombres y toros, beben hasta quedar inconscientes y se cubren el rostro con las telas empleadas como mortajas para entregarse ciegamente a actos sexuales orgiásticos e incestuosos.

 A los nyakyusa de Malawi, la sobriedad de un funeral los llena de asombro:

"Nosotros bailamos y hablamos para confortar a los familiares. Si los demás estuviéramos sentados, tristes y abatidos, entonces el dolor de los familiares rebasaría con mucho al nuestro. Si nosotros nos limitásemos a estar afligidos, ¿a qué cotas de dolor llegarían ellos? Por tanto, nos sentamos a hablar, a reír, y a bailar hasta que los familiares también se ríen."

Los nyakyusa tienen "amigos funerarios" a los que se les asigna la tarea de insultar y exasperar constantemente a los muertos y deudos, los cuales no pueden mostrarse ofendidos. Tradicionalmente se les llama "compañeros de bromas". De este modo, se mantiene la muerte y el dolor a la distancia social apropiada. 

En palabras de los loDagaa de Ghana: "Una persona con la cara larga no puede lamerse su propia herida".


El pueblo Ga de Ghana tiene la tradición de confeccionar ataúdes muy vistosos para los seres queridos que han muerto. Los sarcófagos deben estar relacionados con la persona que murió: su profesión, sus gustos, o algo por lo que haya sido conocido. El sepelio es el tiempo perfecto para lamentar la muerte de la persona, pero también para divertirse y bailar. El pueblo Ga cree que la muerte no es un final definitivo, sino que la vida continúa en un próximo mundo, de la misma forma como fue en el mundo anterior. Por eso buscan ganarse el aprecio del difunto desde el primer momento, creándole un sarcófago agradable y digno de esa persona. Si era pescador, será una tumba pez. Si era un gran cazador, un león. La música y el canto deben alegrar el recorrido hasta el cementerio, así, más contento y menos ofendido estará el muerto.

 
Las tumbas de los sakalava son algunas de las más famosas porque tradicionalmente estaban ornamentadas con unas tallas de madera de contenido erótico, que por desgracia han sido intensamente expoliadas. 



La etnia merina de Madagascar, los mismos betsileo y los bara, celebran un doble enterramiento. Cada 4-7 años, se celebra una exhumación o “famadihana” (literalmente “vuelta de los huesos”), siempre de carácter festivo que va acompañada de la ingesta de muy generosas cantidades de alcohol, música y bailes. Básicamente los celebrantes van en procesión cantando y bailando hasta la cripta donde están enterrados los cuerpos. Se les saca de allí, se les envuelve en un sudario nuevo y blanco y literalmente se les saca en procesión a hombros para que participen del festejo que puede durar varios días. Durante esta parte de la celebración, los vivos hablan con ellos directamente. Las mujeres que quieren quedarse embarazadas toman trozos de sudario para colocarlos en sus almohadas. Acabada la celebración, se retornan los cuerpos a sus tumbas hasta el siguiente famadihana. Los participantes no deben mostrar tristeza en ningún momento del proceso.

Los habitantes de Tana Toraja (Indonesia) siguen un ritual todos los meses de Agosto llamado "Ma'nene", que consiste en lavar a los muertos, y cambiar sus vestidos y ataúdes por unos nuevos. Después, se les pasea por la aldea. 



Cuando el pueblo Toraja dice que los muertos viven entre ellos, no lo dicen en sentido metafórico, sino muy literal. Cuando un familiar se les muere, el cadáver es embalsamado con formol y mantenido dentro de la casa. Los cuerpos sin vida son alimentados y lavados de forma simbólica, y pueden seguir dentro de la casa por años. Según ellos, esta tradición hace más fácil sobrellevar el duelo por ese ser querido.

El antropólogo Nigel Barley lo cuenta así: 
"¿Sabes lo que es esto?", dijo mi anfitrión estirándose para dar una palmada a un bulto que tenía en un rincón de su cuarto de estar. Parecía un montón de ropa vieja. "Es mi abuela" ¿No vas a saludarla?
- Encantado de conocerla, abuelita.
Resultaba difícil hacer un gesto: estrecharle la mano era imposible, pero darle una palmada al bulto hubiese sido una muestra de confianza excesiva.
-Vaya, eso ha estado bien.
- ¿Cuánto tiempo lleva muerta?
- Nosotros no decimos eso. Está "durmiendo" o "tiene dolor de cabeza". No morirá hasta que abandone la casa. Ya lleva durmiendo tres años.
Se puso de puntillas y bajó un enorme radiocassette para entretenerme con algo de música. Me di cuenta de que las cintas estaban almacenadas en orden alfabético sobre el cuerpo, que resultaba una estantería muy cómoda.
- La echarás en falta cuando muera.-dije."



También es interesante el entierro que se guarda para los niños a los que todavía no les han salido los dientes, que para los Toraja todavía forman parte del ciclo de la naturaleza, ya que todavía no tienen un destino en la vida. A estos pequeños se los introduce en el interior de un árbol, en postura vertical, rellenando el hueco con huevos a modo de ofrenda, y creando de este modo una especie de ciclo regenerativo natural.

En vez de llorar a sus muertos, las personas del pueblo Dani de Papúa (Indonesia) cortan parte de sus dedos, mayormente las mujeres. La lógica detrás de esta práctica (la cual ha tratado de ser prohibida por el gobierno) es representar físicamente el sufrimiento emocional que supone perder a un ser querido.



Situado en un valle a unos 150 km al este de Lhasa, en el distrito de Drigung, en el Tibet, fue fundado en 1179 un monasterio por el fundador de esta ancestral tradición fúnebre, Drigung Kyobpa.
La mayoría de los tibetanos adheridos al budismo enseñan que en la reencarnación no hay ninguna necesidad de preservar el cuerpo, ya que navegará por la senda de los cielos como un “barco vacío”.
Este ritual que en la práctica se conoce como Jhator, que en tibetano significa “dar limosna a los pájaros”. La ceremonia es realmente dura pues es desmenuzado el cadáver en trozos pequeños para, posteriormente, ser ofrecidos a las aves. 


La aldea de Trunyan esta situada en la isla de Bali, rodeado por un enorme lago. La única forma de llegar a ella, es en barco. En su caso, si el difunto estaba casado, dejan los cadáveres de sus seres queridos en unas jaulas de bambú, para que la putrefacción haga su laborioso cometido. Los cadáveres no producen malos olores, según cuentan debido a las fragancias perfumadas que desprende el cercano y milenario árbol de Banyan.
Cuando todos los procesos de putrefacción se han consumado, la colección de cráneos y huesos es colocada por todo el cementerio sagrado, dando a entender al visitante que aquí han residido los grandes descendientes balineses.



El pueblo Yanomami vive en la selva amazónica, en Venezuela y Brasil. Los cuerpos sin vida son cremados y mezclados con puré de banana, para hacerlos más digeribles por sus familiares. De acuerdo con los Yanomami, este ritual ayuda a liberar el alma de los difuntos.

Los Aghori, secta hindú, sorprenden porque recubren su cuerpo con cenizas de muertos y excrementos propios que llevan dentro de un craneo humano, y con eso piden limosna amenazando a la gente con ponerla perdida si no les dan algo. Pueden comer carne cruda de cadáveres que aparecen flotando en el río Ganges, o carne quemada procedente de alguna cremación. Creen que el canibalismo les confiere poderes sobrenaturales, así como beneficios físicos tales como evitar el envejecimiento. Para ellos, un cadáver no es más que materia natural que carece de la fuerza vital que alguna vez tuvieron. Con el consumo de carne humana prueban que nada es profano, y que la materia muerta simplemente pasa de un estado a otro.



 
En la antigua Roma se enterraba a los difuntos al atardecer, guiados por un propósito muy concreto: despistar al muerto. Llevaban antorchas, y cuando llegaban al cementerio ya había anochecido del todo. Asociaban el fuego con la muerte: de hecho, la palabra "funeral" viene de la voz latina "funus", que significa "tea encendida".

También para despistar a los muertos, a veces los ataúdes se encuentran en lugares inhóspitos. Los ataúdes colgantes de los bos, una de las 56 minorías nacionales de la antigua China, son un conjunto de sepulcros que penden de los precipicios, y que por su extraña y majestuosa naturaleza han sido incluidos entre las reliquias culturales de China.
Hay 265 sepulcros de este tipo y se encuentran entre diez y 50 metros de altura. El más alto está a 100 m. En cuanto a su historia, no se sabe cuando se inició, pero sí que concluyó durante la dinastía Ming. 



El antropólogo británico James Frazer, en su libro La rama dorada, cita muchas de las culturas en las que existen tabúes relacionados con la manera de expresar la muerte, e incluso de nombrar a los muertos. Así, pueblos tan alejados como los guajiros colombianos, los mongoles o los tuaregs del Sahara evitan pronunciar el nombre de las personas fallecidas para impedir que la muerte regrese a por más víctimas.
Es singular el caso de los aborígenes australianos quienes, como muchas tribus indias, ponen a sus hijos nombres de objetos y animales. Así, con el muerto, cuyo nombre no se puede volver a pronunciar, desaparecen palabras de uso común -águila, fuego, árbol, nube- para las que inmediatamente hay que encontrar una nueva denominación, de manera que el idioma cambia constantemente y de forma caprichosa en cada pueblo, tribu, barrio o familia.



Y si todo esto te parece extraño, piensa cómo tu cultura trata el tema de la muerte.

"En las representaciones occidentales de la vida, la muerte no se incluye. La "muerte por envejecimiento" ha dejado de ser una causa aceptable para el certificado; debe hallarse una enfermedad para que ninguna muerte pueda contarse como verdaderamente inevitable. Vemos la vida como un cuento." escribe Nigel Barley. "En Occidente ninguna muerte se considera real sin un certificado que explique la "causa de defunción" Si uno muere debido a un paro cardíaco y le reaniman, no se expide certificado alguno. Cada uno de los síntomas de la muerte (falta de respiración o pulso, frialdad y rigos mortis, relajación de esfínteres, insensibilidad ante los estímulos eléctricos) pueden darse sin que se produzca la muerte. El único signo seguro y certero de la muerte es el comienzo de la putrefacción del cadaver. Así que ahora ya ni siquiera sabemos dónde comienza la vida y la muerte; sus fronteras son redefinidas periódicamente."




Fuentes:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/15/internacional/1268672639.html
"Historia de las cosas" de Pancracio Celdán.
“Libro tibetano de la vida y la muerte” Sogyal Rimpoché
http://pepoladas.over-blog.es/article-rituales-de-enterramiento-38204996.html
http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es/2012/10/bailando-sobre-la-tumba-la-risa-de-la.html
Nigel Barley, "Bailando sobre la tumba"
http://tejiendoelmundo.wordpress.com/category/catacumbas-y-cementerios/
http://elbauldejosete.wordpress.com/asombrosas-culturas/
https://www.youtube.com/watch?v=QDZh0Atu0oI